¿Eres autónomo? Recuerda que tienes que llevar tu propia contabilidad.


Los trabajadores autónomos tienen que hacer frente tanto a las obligaciones fiscales, basadas en la presentación de impuestos, como a las obligaciones contables referidas a la llevanza de los libros de registro.


Ambas obligaciones plantean problemas a los autónomos por lo general, ya que son obligaciones que pueden traer consigo sanciones si no se llevan a cabo de la manera que exige la ley.


Y si bien en el caso de las obligaciones fiscales, la complejidad es la característica principal que “asusta” a los autónomos, en el de las obligaciones contables es por lo tedioso del control.


Sin embargo, no hay que olvidar que se trata de una tarea de obligado cumplimiento para los autónomos y que trae consigo múltiples ventajas para una correcta gestión del negocio.


¿Para qué sirve la contabilidad del autónomo?


No podemos obviar que la gestión y control contable presenta múltiples molestias y carga laboral para los autónomos, sin embargo, tampoco podemos olvidar que este proceso de control es un aliado fundamental para la gestión del negocio y que más allá de los inconvenientes que plantea, las ventajas son múltiples. Entre ellas, las tres principales son:


Presentar impuestos.

Como trabajador autónomo estás obligado, en líneas generales, a presentar cada tres meses y con carácter anual una serie de modelos de tributarios del IVA e IRPF.


El trabajo diario de llevanza de la contabilidad es la base para la realización de las autoliquidaciones y modelos informativos, por lo que una buena contabilidad facilita mucho las presentaciones fiscales tanto trimestrales como anuales, pudiendo llegar incluso a convertir la fiscalidad en un simple espejo de la contabilidad y plasmar únicamente las cantidades representadas en los libros contables.


En un mes de julio como en el que estamos, en el que coincide la presentación de los impuestos correspondientes al segundo trimestre del año y la presentación del Impuesto sobre Sociedades (que mantiene muy ocupados a los asesores de toda España), tener una buena información contable actualizada es fundamental para que tú, o bien tu asesor fiscal, veáis facilitado el cumplimiento de estas obligaciones tributarias que se repiten con periodicidad.


Conocer la situación económica del negocio.

Una llevanza diaria de la contabilidad de tu negocio te permite conocer con total claridad el estado y salud de tu negocio. Sin esta información actualizada la toma de decisiones se torna difícil y errática. El registro contable tiene su incidencia en el plano fiscal, financiero y presupuestario del negocio.


En definitiva, la contabilidad exigida por Hacienda te servirá para saber en todo momento qué estás ingresando y cuáles son tus gastos, y así poder mejorar los aspectos donde más lo necesite.


Cumplir con la llevanza de los libros de registro.

Dependiendo de tu actividad tendrás unas obligaciones contables u otras, y en el caso de la mayoría de los autónomos consiste básicamente en la llevanza de libros de registro de IRPF e IVA.


De todo la anterior se desprende el hecho de que la contabilidad del autónomo resulta de utilidad para el funcionamiento interno de la empresa, para que Hacienda conozca los movimientos de tu actividad y para que tu asesoría pueda cumplir en tu nombre el conjunto de tus obligaciones tributarias.


Consejos para la llevanza de la contabilidad del autónomo.


Como se puede apreciar por lo explicado hasta ahora, estas obligaciones contables exigen de tiempo, conocimiento y dedicación por su carácter rutinario. Por ello siempre aconsejamos que si no tienes conocimientos suficientes o tiempo, busques un gestor contable que te ayude para que todo los datos sean correctos y así poder facilitar a tu asesor fiscal los datos exactos y evitar posibles sanciones de Hacienda.


Desde PURA MENTA llevamos a cabo tanto la contabilidad como la fiscalidad de nuestros clientes, evitando posibles errores en la transmisión de datos y facilitándoles el día a día.