Jornada laboral reducida, ¿sí o no?

Actualizado: 22 sept 2021

La jornada laboral reducida y flexible es noticia últimamente entre los medios españoles, pero es un debate desde hace años en otros países europeos. Dinamarca o Suecia ya están comenzando a implementar esta jornada laboral con medidas como las jornadas laborales de seis horas, semanas laborales de veintiocho horas o incluso de cuatro días.



La pandemia del Covid-19 ha cambiado la forma en que vivimos y trabajamos y es lo que ha provocado el inicio de este debate en España ya que durante este año se han agudizado los problemas en torno al bienestar, la salud mental y el equilibrio entre vida laboral y personal.

Sin duda alguna, esta jornada laboral trae consigo múltiples beneficios para los empleados como son el alivio psicológico, la conciliación familiar y la posibilidad de descansar más horas reduciendo así el estrés del trabajo.


Pero no únicamente tendría ventajas para los empleados, las empresas conseguirían trabajadores más felices, más involucrados en su trabajo, con menos bajas por enfermedades y por lo tanto, trabajadores más eficientes. Además, conseguiría un ahorro en costes por lo que las ventajas para la empresa es más importante de lo que parecería al principio. Por ejemplo, Microsoft Japón realizó un experimento llevando a cabo una jornada de cuatro días por semana y consiguieron aumentar la productividad de sus empleados en un 40%.


La reducción de la jornada laboral para solucionar los problemas de estrés, conciliación laboral y eficiencia de los trabajadores claramente tiene una evidencia científico-social, el problema radica en encontrar la manera de implementar esta política en cada caso. En un futuro, quién sabe si será cada organización la que deba aplicar la política marcada por cada Estado (con cierta flexibilidad a la forma pero no a la finalidad) teniendo en cuenta sus necesidades y consideraciones.


En España ya hay empresas que están implementando la jornada laboral reducida o de cuatro días y el resultado es positivo tanto en facturación como en contrataciones de más empleados. Sin embargo, España está muy lejos de implantar dicha medida a nivel general debido al paro estructural que vivimos en nuestra economía basado en un sector servicio estacional.